La terapia como espacio de encuentro
- Dra. Zaida N. Fernández

- 2 ene
- 2 Min. de lectura

Durante este último año he tenido el privilegio de acompañar a distintas personas en sus procesos personales. Cada encuentro ha sido distinto, porque cada persona trae consigo necesidades, ritmos y objetivos propios. Esta experiencia me ha recordado que el acompañamiento terapéutico no consiste en aplicar soluciones universales, sino en ofrecer un espacio donde cada uno pueda ser escuchado y atendido según lo que realmente necesita en ese momento. La riqueza de nuestro trabajo juntos reside en la capacidad de adaptar el acompañamiento a lo que cada historia requiere para avanzar y florecer.
La terapia nos brinda un entorno seguro donde podemos explorar nuestras emociones, pensamientos y experiencias. Aunque cada uno llega con historias y motivos diferentes, todos compartimos la búsqueda de comprensión, bienestar y desarrollo personal. El diálogo terapéutico nos ayuda a descubrir recursos internos, identificar patrones y abrir nuevas perspectivas. La diversidad de sus vivencias enriquece nuestro trabajo conjunto y nos conecta como comunidad.
El vínculo construido en las sesiones es fundamental. La confianza y el compromiso mutuo permiten que el proceso de cambio sea auténtico y respetuoso. La terapia es un espacio donde pueden sentirse escuchados, acompañados y apoyados en su camino.
De cara al nuevo año, los invito a reflexionar sobre cómo quieren vivir y qué cambios desean incorporar en su vida. La terapia no solo es útil en momentos difíciles, sino también como herramienta de autoconocimiento y crecimiento. Cada día es una oportunidad para decidir y para dar pasos —pequeños pero significativos— que nos acerquen a una vida con sentido, a la vida que deseas construir.
Confía en el proceso. No se trata de hacerlo perfecto, sino de mantenerte en coherencia con lo que valoras. Al final del día, reconoce y celebra esos avances cotidianos que muchas veces pasan desapercibidos.
Que este nuevo año esté lleno de encuentros significativos, crecimiento personal y momentos de calma. Vivir conscientemente es un desafío diario… y también una elección que puedes hacer hoy.



Comentarios